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Proyecto para establecer la doble indemnización

Presentamos este proyecto de ley para suspender por el plazo de 180 días los despidos sin justa causa y establecer la doble indemnización en caso de que se lleven adelante. Así buscamos ampliar la protección de los trabajadores cuya fuente laboral se encuentre en una situación delicada debido a la inestabilidad laboral que se manifiesta en el sector industrial.

Debido al contexto económico y las medidas de ajuste ortodoxo que ha llevado adelante el gobierno nacional con una devaluación de la moneda del 60% en 12 meses, el cuello de botella en la industria -sobre todo en el sector automotriz y en la industria de ensamble de Tierra del Fuego-, la fuga de divisas, el déficit energético y en la balanza comercial del turismo, esta iniciativa se propone evitar que la crisis y el ajuste recaigan sobre las espaldas de los trabajadores.

Despidos sin causa justificada: suspensión por el plazo de 180 días. 2878-D-2014. Presentado el 24/04/2014.

Texto completo:

El Senado y Cámara de Diputados…

Artículo. 1° – Por el plazo de CIENTO OCHENTA (180) días quedan suspendidos los despidos sin causa justificada. En caso de producirse despidos en contravención a lo aquí dispuesto, los empleadores deberán abonar a los trabajadores perjudicados, el doble de la indemnización que les correspondiese, de conformidad a la legislación laboral vigente.

Artículo. 2° – La base de cálculo para la duplicación comprende todos y cada uno de los rubros indemnizatorios.

Artículo 3º – En el caso de despidos previstos en el artículo 98° de la ley 24.013, de verificarse el incumplimiento del procedimiento legislado en el Título III, Capítulo VI del mismo ordenamiento, los distractos dispuestos durante el plazo establecido en el artículo 1° de esta ley, serán nulos de nulidad absoluta.

Artículo 4º – Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional.

FUNDAMENTOS

Señor presidente:

En atención a la inestabilidad laboral que se manifiesta en el sector industrial, considero necesario dictar una norma general de fuerte contenido protectorio para los trabajadores cuya fuente de trabajo se encuentre en peligro.

A partir de la merma en las Reservas del Banco Central producto de las políticas económicas del Gobierno Nacional, la crisis de divisas ha llevado al sector industrial a un cuello de botella que se ha visto profundizado por la suba de la tasa de interés impulsada por el Banco Central en los primeros meses de este año.

Sectores como el automotriz o la industria de ensamblaje de Tierra del Fuego, tienen un alto porcentaje de compontes importados, lo que genera que sea necesaria una cantidad creciente de divisas. La fuga de dólares al exterior entre los años 2007 y 2011 fue cercana a los 80 mil millones de dólares, el mayor registro en la historia de nuestro país. Pero durante ese periodo la merma era compensada, lo que permitía consolidar el crecimiento de las reservas del Banco Central. A partir de ese año se perdió el equilibró de las cuentas públicos. Sobre todo por el déficit de la balanza energética y por la balanza comercial del turismo que a partir del cepo cambiario comenzó a ser muy deficitaria. Las Reservas comenzaron a caer en 2011 cuando Cristina Fernández de Kirchner asume su segundo mandato con el 54% de los votos. De 52 mil millones de dólares pasamos a los 27 mil millones que hay en la actualidad. Mientras que el cuello de botella se agrandaba por esta carencia de divisas, el gobierno mantuvo una política cambiaria que subsidiaba en forma indirecta los viajes al exterior y la compra de autos importados de alta gama producto del doble tipo de cambio. Si bien estas dos últimas políticas han sido revisadas en el último tiempo, la devaluación y la suba de la tasa de interés han llevado a muchas empresas a plantear políticas de ajuste

El periodista Ricardo Carpena publicó en el diario Clarín de fecha 27 de febrero del 2014 que una fuente gremial de Volkswagen decía: “Se podría alcanzar esa meta con sólo dos de los tres turnos de trabajo actuales, y quizá sea la antesala de despidos”. Y continuaba con un diagnóstico sombrío acerca del panorama del sector:

“El cuadro crítico para el empleo en la industria automotriz no es nuevo: Renault suspendió el 17 y el 21 de febrero a 600 operarios de su planta Santa Isabel, en Córdoba, mientras que Fiat lo hizo durante algunos días con 1.500 empleados porque un proveedor no entregaba el material necesario para la producción. Y a fines de enero, como lo destacó el sitio lapoliticaonline.com, hubo suspensiones en las plantas de Peugeot en Caseros (que afectaron a 300 trabajadores) y Jeppener (unos 50) En Pilar hubo 54 despidos en la autopartista Kromberg, mientras que en Córdoba hay tres empresas autopartistas en problemas (Valeo, Rieter Automotive Argentina y Allevar Rejna) que fueron tomadas por los trabajadores luego de 50 cesantías y el conflicto llevó a la CGT Regional, una de las dos de la provincia, a decidir una marcha para el 7 de marzo en condena de “los empresarios que están despidiendo trabajadores para forzar una negociación salarial a la baja”. Además de las suspensiones en automotrices y autopartistas, hay otros sectores con conflictos similares. La UOM de Tierra del Fuego realizó un paro en Ushuaia para pedir la reincorporación de 3.000 operarios de fábricas de electrodomésticos a los que no se les renovó el contrato.”

Teniendo en cuenta el período de fuerte crecimiento que experimentaron estas industrias en los últimos años, donde han obtenido records de ganancias año tras año es que consideramos que se deben evitar los despidos por un periodo determinado, para volver a analizar el futuro del sector a largo plazo. No es justo que frente a decisiones macroeconómicas que se encuentran por fuera del alcance de los trabajadores y sus organizaciones, se opte por perjudicar a la parte más débil.

Por la conjunción de las circunstancias antes referidas es que se hace imperioso que se suspendan los despidos sin causa justificada por un período de CIENTO OCHENTA (180) días a los trabajadores en relación de dependencia, obligando a quien incumpla con tal norma al pago de una indemnización duplicada.