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El veto es el planteo más arbitrario de un presidente

Después de un largo debate los laburantes tienen una ley que los protege del despido, no la mejor, pero la posible. No pudimos incorporar el capítulo de PYME, por eso votamos el dictamen que vino del Senado cumpliendo nuestro compromiso con los trabajadores.

 

Comparto mi intervención en la sesión para declarar la emergencia ocupacional y defender el empleo.

 

En principio quiero manifestar que no estamos tratando este proyecto de ley con alegría porque el mismo tratamiento refleja una situación delicada que existe respecto al empleo. Situación que es reconocida por el presidente Mauricio Macri incluso entrando en contradicción con lo que venían diciendo sus funcionarios de gobierno y varios diputados de este cuerpo negando la situación delicada en el mundo del trabajo.

 

Creo también es menester aclarar que es una situación que se viene suscitando hace un tiempo, no es que hoy empezaron los despidos en la construcción, en la industria metalmecánica, en la metalúrgica, en la industria petrolera. Esta es una situación que se viene dando hace tiempo, de hecho es necesario remarcar que no se genera empleo privado desde el 2011. Por eso también entendemos que hay ciertas problemáticas que tienen que ver con una herencia. Ahora, por supuesto, las herramientas institucionales para corregir todas estas cuestiones las tiene el gobierno de Cambiemos, por eso tampoco creemos que sea necesario profundizar sobre los errores cometidos con anterioridad.

 

Pero también es justo hacer un análisis de las posturas que se tuvieron cuando aparecieron estos problemas y quiero poner un año en particular donde se dieron según diferentes estadísticas una crisis en el empleo. Según estadísticas del diputado Lozano 485.000 despidos se dieron en el 2014 en la actividad privada, según el Banco Ciudad 307.000 y según el INDEC –cuestionado en ese momento como es cuestionado ahora- 130.000 como resultado compensando lo que se había generado en el Estado que fueron más de 100.000 puestos de trabajo.

 

En esta situación nosotros, y es necesario también aclararlo, tuvimos una postura: primero en enero de ese año Sergio Massa impulsó el debate sobre la posibilidad de la doble indemnización como un instrumento para atravesar esta instancia coyuntural porque en ese momento el ministro de Economía decía que la economía se iba a reactivar en el segundo semestre. No creo que sea tanta casualidad que hoy se utilicen los mismos argumentos. Y en lo particular me tocó presentar un proyecto en abril de 2014 (expediente 2878) que planteaba también la doble indemnización. Llamativamente nos encontramos con la respuesta de un diputado que lo sigue siendo que decía “hay que tener cuidado porque estas cuestiones pueden obstaculizar la contratación de trabajo” y después el ministro Tomada decía tras señalar una serie de herramientas que el Estado tenía para fomentar no sólo la estabilidad laboral sino la generación de empleo como el REPRO “cabe preguntarse por la real motivación de la iniciativa y resulta evidente la intención de ayudar a fabricar artificialmente otra crisis jugando irresponsablemente con algo tan valorado como el trabajo”. ¿Es llamativo, no? Porque hoy encontramos, y esto sin intenciones de confrontar ni nada por el estilo, porque estamos de alguna manera en una posición de defender esto como una herramienta no ideal pero si como una herramienta válida para atender esta circunstancia coyuntural.

 

Pero realmente es llamativo que se paren sobre los intereses del movimiento obrero y se hagan cargo de una movilización de las centrales sindicales cuando hace dos años por proponer este tipo de proyectos nos trataban de golpistas y desestabilizadores. Y en este momento hablo también desde mi condición de sindicalista, que también impulsé la participación del sector del trabajo que represento en esta movilización del 29 de abril que sostuvo la agenda con la prioridad de atender este tema del empleo, dejando de lado reclamos históricos como el Impuesto a las Ganancias. Que también se intentaba rechazar en sesiones especiales desde el oficialismo en ese momento, se nos vaciaba la sesión y se impedía el tratamiento de estos proyectos relativos al trabajo. Esto es para aclarar la irresponsabilidad y la incoherencia de un sector que hoy nos corre por izquierda y también para remarcar la coherencia que nosotros sostuvimos ante una situación similar proponiendo este tipo de herramientas.

 

En ese momento propusimos la doble indemnización y ahora lo seguimos haciendo, pero también entendiendo que esto por sí solo no soluciona, inclusive esta situación coyuntural que es la problemática del empleo, porque también creemos que va a haber en algún momento una reactivación económica que signifique la generación de empleo genuino y de calidad. Lo que estamos haciendo con este proyecto dentro de los alcances que tenemos es proponer un instrumento coyuntural. Tampoco entendemos que tenga que ser esta medida aislada. Por eso observando cuando se implementó esta medida en el año 2002 se hizo acompañada de otras medidas complementarias como el REPRO, como facilitar algunos mecanismos de beneficios impositivos a las PYMES que son las que generan el 80% del trabajo en la Argentina. Y esto fue efectivo, contradiciendo lo que sostiene el espacio de Cambiemos, que no es efectiva, que es lo mismo que sostenía el Frente para la Victoria en 2014.

 

Pero sin entrar tampoco en polémica con esta cuestión lo que intento hacer es remarcar la postura coherente que mantuvimos desde impulsar este tipo de iniciativas.

 

Con respecto a las PYMES lo que quiero decir es que nosotros observamos una posición de sobreactuación un tanto engañosa y forzada por parte del gobierno nacional cuando intenta crear escenarios que quieren mostrar que atienden la necesidad de las PYMES o de las empresas y que solamente buscan una foto. Eso fue la escena que montaron la semana pasada cuando convocaron a empresas para realizar un “compromiso” de no reducir los planteles laborales, cuando nosotros sabemos que no significa lo mismo que no despedir gente, cuando sabemos que hay diferentes mecanismos para justamente aprovechar esta situación de ese compromiso simbólico y despedir a trabajadores que significan un mayor costo laboral reemplazándolos con trabajadores ingresantes que tienen un menor salario, utilizando contratos legales pero de manera fraudulenta, como el contrato a plazo fijo, los eventuales y el mismo período de prueba que le significa al empleador al momento de despedir al trabajador un menor costo.

 

Lo que quiero expresar es que esto en principio intenta embarrar la cancha a un tratamiento sano que se está dando a este proyecto, y eso es algo que debíamos revelar porque en el momento cuando se planteó en 2014 esta iniciativa no tuvimos la posibilidad de debatirlo porque el Congreso de la Nación funcionaba como una escribanía del Ejecutivo Nacional. Hoy tenemos la posibilidad de debatir esto, presentar diferentes propuestas, criticar, debatir y discutir. Y eso es algo que tenemos que valorar. Por eso no solamente me parece que es para rechazar la postura del gobierno de intentar empantanar y embarrar una sana discusión que se está dando en este ámbito, sino también refleja el reconocimiento tanto de estas empresas como del propio presidente de una situación delicada respecto al empleo.

 

Parece que también es necesario remarcar las prioridades del gobierno. Vimos cómo se negoció de manera urgente con los buitres. Una situación que entendíamos se tenía que resolver y por eso nuestro bloque acompañó más allá de mi postura particular. Una cosa que no sé porque todavía nadie me lo ha explicado, ni siquiera los hombres del oficialismo, que es la rebaja de las retenciones a las mineras. Realmente no tiene explicación política ni económica, por ahí si ideológica. Otra medida que era promesa de campaña, que nuestro sector la hizo, es la quita de retenciones al trigo, al maíz y al girasol, y la baja a la soja. El tarifazo, que el gobierno lo denomina sinceramiento, que termina perjudicando a las PYMES al igual que la apertura de las importaciones. Por eso ahora es llamativo que el gobierno esté preocupado por las PYMES cuando las mató con el 500% de aumento de las tarifas y por otra parte también con las tasa de interés que promueve el Banco Central.

 

Y por último lo que quiero señalar es el anuncio del veto mientras se está dando un tratamiento legislativo sano y democrático en esta institución que ha tomado valor después de la elección por el voto democrático de la gente. Y acá quiero poner un acento porque justamente fue el Presidente de la Nación el 1º de marzo en la Asamblea Legislativa el que hizo referencia a esto en el momento que se suscitaban cuestionamientos por las medidas que ya en ese momento había tomado. Les dijo a diputados del FPV “respeten el voto de la democracia”. Y en este sentido lo que quiero decir es acá se tiene que respetar el voto de la democracia. Anunciar el veto es planteo más arbitrario que puede tener un presidente.